El Turista Eterno

En mi ir y venir por la vida he conocido personas, que contrarias a mí, pueden viajar despreocupados de esquemas, lugares o agendas, ellos solo se van libres como aves. Cuando me cuentan sus historias siento una combinación de asombro y envidia, porque algunas veces deseo poder ser tan despreocupado como ellos y dejar todo atrás.

Un día, unos amigos me presentaron a Phillip, un hermano Sudafricano que se encontraba en su viaje por el mundo de un año de duración. Tuve la oportunidad de escuchar sus historias y aventuras que me sorprendieron profundamente. Pero lo que más me sorprendió fue su filosofía de vida. Él me dijo que comenzó a viajar el mundo con un plan de trabajar seis años seguidos para ahorrar dinero y después tomar un año sabático para viajar. Conforme comenzó a hacerlo, el ciclo se hizo más corto y eventualmente se convirtió en su forma de vida.

Todo mundo lo cuestiona “¿Cómo lo haces?” como si existiese una receta secreta, pero es hasta que lo conoces que entiendes lo fácil que puede ser:

Donde todos vemos fronteras, el ve letreros de bienvenida. Donde todos vemos extraños, el ve amigos. Donde todos vemos caras largas, el ve sonrisas.

Phillip nunca tiene que preocuparse sobre en qué hotel dormirá, porque tan pronto como la gente se percata del tipo tan gentil y alegre que es, todos lo invitan a quedarse en sus casas, no como invitado sino como amigo—y deben de creerme que él hace muchos amigos.

He conocido pocas personas que puedo etiquetar como verdaderamente felices y Phillip es uno de ellos. Recuerdo hablar con él en México. Lo escuchaba asombrado desde mi silla mientras él me explicaba el funcionamiento de su viaje alrededor del mundo con un presupuesto de 19 dólares por día mientras yo me preguntaba cómo podía estar tan relajado aun cuando no sabía dónde dormiría el día siguiente. Pero Phillip estaba sentado ahí, enfrente de mí con la sonrisa más amplia irradiando felicidad.

¿Serán acaso sus viajes su fuente de felicidad? Pensé.

Mi escepticismo me hizo cuestionarme si su felicidad se debía al efecto del turista eterno. Cuando tú visitas un lugar por primera vez estas sorprendido y usualmente de buen humor debido a que son vacaciones. ¿Será que al extender el periodo de novedad de las cosas es una forma de perpetuar la felicidad? Me pregunté en ese momento, ¿Pero qué pasa cuando vas a un lugar por quinta o sexta vez?  Ya no es tan excitante como lo fue en un principio.

Yo seguí diligentemente los viajes de Phillip a través de Facebook, pero al verlo ir y venir con la misma sonrisa a través de años, entonces llegué a la conclusión de que el en efecto tiene los ojos de un turista, que te conceden la habilidad de ver todo de manera novedosa. Pero no es una condición exclusiva de los trotamundos, es acerca de la percepción que tenemos de la vida.

No necesitamos viajar un kilómetro, la vida es un viaje por sí misma, pero debemos permitirnos el asombrarnos con las maravillas de la vida como si fuéramos primerizos, como si fuésemos turistas, porque después de todo somos turistas de nuestras propias vidas.

¿Cómo podemos lograrlo?

El otro día estaba sentado en la sala de espera por mi turno de ver al doctor y esperé por una hora entera que se sintió como siglos. A mi lado una señora tenía a su niño que bailaba y brincaba alrededor y me pregunté: ¿Cómo es que ese niño y yo tengamos tan contrastante percepción acerca del mismo lugar? Para el niño, todo era novedoso. Y aunque se aburriera, un minuto después volvía a encontrar algo que despertaba su curiosidad nuevamente.

Phillip 2

Recuerdo que le dije a Phillip aquel día: “Cuando crezca quiero ser como tú” aún considerando que ya era un adulto.

Pero es verdad, yo quiero ser un turista eterno también y contemplar todo con los ojos de la novedad.

Muchas gracias por las enseñanzas profesor Phillip-Neil Albertyn, has probado no solo ser una alma caritativa y un ciudadano del mundo, tu eres sobretodo un Triunfador de la Vida.

M. Ch. Landa

PD. Recupérate pronto y no te acostumbres a la cama, ya que tu corazón pertenece a la naturaleza.

Marcos Chavarria

Escritor

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